nov 12 2016
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El buen aprendizaje de los cambios de pie en el aire es algo fundamental en el entrenamiento de los caballos de doma clásica, ya que en los niveles más altos son uno de los ejercicios más importantes. Ya en la categoría de potros de 6 años los caballos tienen que saber cambiar de pie, igual que los caballos que participan en nivel 4, en la categoría de juveniles y por supuesto en nivel San Jorge, Intermedia y Gran Premio. En este post os cuento mis trucos para enseñar a un caballo a cambiar de pie y a perfeccionar los cambios.

Es muy importante que el caballo se pueda mantener en equilibrio y en un ritmo estable de galope antes y después del cambio de pie. Por lo tanto lo primero que tenemos que hacer es practicar el galope en trocado, y una vez que seamos capaces de mantenerlo en el mismo ritmo y la misma reunión que en el galope por derecho estará preparado para pasar el cambio de pie en el aire. Si no controlamos esto, la preparación no es correcta y hay muchas probabilidades de que nos salga mal.

Para caballos principiantes os recomiendo pedir el cambio en una ligera curva, por ejemplo al pasar por las esquinas de la pista o en un círculo o semicírculo de 20m. Al hacer estos trazados el caballo tiene más tendencia a cambiar de pie ya que es más difícil mantenerse en equilibrio durante el galope en trocado en una línea curva que en una línea recta. Además le ayudaremos a hacer el cambio de pie poniendo las piernas en la posición correcta y una ligera incurvación al interior en el momento en que queramos pedir el cambio. Os pongo un ejemplo:

Galopamos a mano derecha por la pista, hacemos una diagonal corta KB y mantenemos el galope en trocado BRM con una muy ligera incurvación al exterior si es necesario, con la pierna derecha adelante y la pierna izquierda atrás. Al pasar por la esquina entre M y C hacemos primero dos o tres medias paradas para mantener el control del galope y que no se acelere. Cuando nos sintamos preparados para el cambio, ponemos la incurvación ligeramente hacia el interior a la vez que cambiamos la posición de las piernas: ahora ponemos la pierna exterior atrás y la pierna interior adelante. Esto mismo lo podemos hacer en un círculo o semicírculo grande y posteriormente en diagonales, preferiblemente cortas.

Si no funciona a la primera es normal, pero es mejor no insistir y sobre todo no volcarse al interior con la parte superior del cuerpo ni subir en exceso la pierna exterior para que cambie. Es preferible volver a enderezarlo, volver a un ritmo controlado de galope y más adelante volverlo a intentar. No hay que atosigar al caballo. Si no hace el cambio de pie es porque no entiende qué es lo que le estamos pidiendo. Insistir demasiado puede provocar tensiones y no dará pie con bola. Poco a poco irá aprendiendo, hay que darle un tiempo para asimilar las cosas nuevas. Pero lo más importante es enseñarle desde el principio con ayudas correctas, no exageradas y sobre todo tomarte tu tiempo en la preparación del cambio, sin agobiarlo ni castigarlo si no lo hace bien. No debe asociar los cambios de pie con malas experiencias ni tensión.

Una vez que ya sepa cambiar de pie sin grandes problemas hay que perfeccionarlo. Especialmente en una diagonal tenemos que cuidar mucho la salida desde la esquina hacia la diagonal, la rectitud, el ritmo y la reunión. Es muy importante que no se acelere ni dejarle hacer los trancos demasiado grandes antes y durante el cambio, porque perderemos la reunión, el remetimiento de los posteriores, la conexión y el control del cambio de pie. En cuanto tengamos esos factores controlados, podemos pedir el cambio de pie sin incurvaciones, simplemente cambiando la posición de las piernas y ayudando con el asiento a que pase bien por el dorso durante el cambio. Al cambiar la posición de las piernas cambiamos el peso de una cadera a la otra levemente sin apenas mover la parte superior del cuerpo.

Bajo mi punto de vista existe un error que suele cometerse a menudo: volcarse en exceso hacia un lado u otro y subir mucho la pierna con la que pedimos el cambio, pensando que así el caballo responderá mejor. Pero lo cierto es que de esta manera solo lo desestabilizamos y se pierde más fácilmente el equilibrio. Además, estéticamente no es bonito ver unas ayudas tan exageradas, ya que el jinete pierde la postura recta y neutra que debe de llevar y puede repercutir negativamente en la nota de “posición y asiento del jinete, corrección y efecto de las ayudas”.

En resumen, para un buen cambio de pie lo primero que necesitamos una buena preparación: controlar el ritmo del galope, mantenerlo en buen equilibrio especialmente durante el trocado, buena reunión para que los posteriores actúen a tiempo y estén debajo de la masa del caballo, cuidar el trazado, la rectitud y esperar el momento adecuado para pedir el cambio. Así que tómate tu tiempo para preparar el ejercicio, ¡Todas las piezas tienen que encajar una por una para poder completar el puzle!

¡Hasta el próximo post!

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