abr 1 2017
Everest en reposo

Acabábamos de salir de la cuadra de camino a nuestra siguiente competición, en la que finalmente no pudimos participar debido a un percance en el trayecto. Estábamos estrenando ese día nuestro nuevo camión de dos caballos Equi-Trek, hacía un día estupendo, Everest estaba preparado para competir y embarcó en el camión perfectamente.

Sin embargo, a los pocos minutos de habernos puesto en marcha, nos dimos cuenta de que el caballo se estaba poniendo muy nervioso y alterado, algo que nunca había ocurrido con él, ya que estaba acostumbrado a ese tipo de vehículos, incluso a camiones grandes y trayectos de hasta 2.000km. Por desgracia llegó a tal punto que se levantó y pasó las manos por encima de la barra donde apoyaba el pecho, quedándose colgado en ella. Paramos en medio de la carretera y cuando conseguimos entrar en la parte de atrás vimos que la barra se había partido por un lado. Everest ya tenía las 4 patas en el suelo, pero con tan mala suerte que la parte metálica rota de la barra le había arrancado el protector al caer y le había hecho un corte en la mano derecha.

Volvimos rápido a la cuadra y enseguida vino el veterinario a examinar al caballo. Aunque el corte era muy feo y sangró bastante, tuvo la suerte de ser un corte superficial, solo piel, sin daños en tendones. Tuvieron que darle puntos y vendarle la pata. La recomendación del veterinario fue dejarlo mínimo un mes de descanso para que la herida se cerrase bien, y sin salir del box los primeros días.

Por este motivo hemos tenido que suspender todos los concursos nacionales e internacionales previstos con Everest y Wobelisk para la temporada, incluido el Campeonato de España que tendrá lugar en mayo, ya que el caballo necesita cuidados diarios y no está en condiciones para viajar. Por este motivo tampoco asistiré a otros concursos con Wobelisk, ya que necesito quedarme al cuidado de Everest. Esperemos que se recupere lo antes posible y que pueda empezar a moverse de nuevo.

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